Introducción (Día 1):
Se cuenta de boca en boca y se escribe de carta en carta, que el alma habita dentro de los hombres y mujeres, niños y ancianos. Nunca nadie la ha visto, sin embargo es volátil como un pequeño pajarito. El llamado Pájaro del Alma. Puedes ser el más frío dictador, y aún tener uno de estos especímenes en tu interior. Jamás ningún hombre con uso de razón ha fijado su ojo en su plumaje ni ha despertado una mañana con su canto. Es por dichas razones por las cuales me embarqué en esta expedición, que le da un carácter incierto a mi futuro. Honestamente, no sé si vuelva a casa, o al menos conserve mi cordura de cordero. Debido al alto riesgo que presenta mi viaje a lo desconocido, he de dejar estas bitácoras como registro de mi camino y descubrimientos, para que, si no lograse regresar a salvo, alguien más lo exponga al mundo y que este conocimiento y osadía no sean en vano.
Instalé en un claro del espeso bosque una tienda de campaña y un escritorio donde escribo estas líneas. A unos metros hay un arroyo con torrente suave y limpio, que probablemente será mi fuente de agua en los siguientes días.
Me agrada el lugar donde estoy, hay buen clima y se respira mucha tranquilidad. Mañana comenzaré a explorar y espero ver, al menos, indicios del pequeño (o enorme; de todas formas no sé cómo es) sujeto de investigación.
-fin de la entrada-
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